Proceso de Limpieza en Hospitales

Se realiza en primer lugar una inspección por video del interior de algunos tramos de conductos.

Simultáneamente se coloca el equipo para absorción de partículas biológicas, para obtener un informe del estado inicial de la instalación.

El analizador de aire recoge microorganismos transportados por el aire para la medición cuantitiva de la contaminación del bioaerosol, tanto en ambientes internos como externos. El aire es aspirado mediante un cabezal extraíble a través de una serie de orificios de 1 mm de diámetro a una velocidad de flujo de 100 l/min.

Todos los microorganismos se recogen en una superficie agar de una placa que se extrae, se incuba y se realiza el recuento de colonias crecidas en el medio. El recuento, junto con el volumen de aire muestreado, se utiliza para calcular el número de unidades formadoras de colonias (UFC) por metro cúbico de aire.

Una vez retirado el equipo, la placa de toma de muestras se lleva a un laboratorio microbiológico y ambiental para su análisis. Con los resultados del análisis microbiológico se estudia la mejor solución para el caso.

Se limpian los conductos con tecnología por aire a presión, recogiendo toda la suciedad en un equipo que monta un extractor, y un filtro HEPA (High Efficiency Particle Arresting) de alta eficacia que aprisiona hasta el 99,99% de la suciedad. Posteriormente se realiza una inspección por video para comprobar el estado tras la limpieza.

Por último se entrega Certificado de Limpieza.